Mi sitio personal lo he tenido bastante botado en un servidor al cual ni le hacía mantención. Más de alguna vez mi sitio ha sido “hackeado” (más bien crackeado o defaced), un sitio viejo y desactualizado que es bastante más fácil de hackear que la NASA. El problema es que no soy un SysAdmin y ya no tengo la capacidad o el tiempo de estar manteniendo un servidor personal que usaba principalmente para experimentos y cosas familiares. Por eso finalmente tomé la decisión de dejar de usar WordPress.org (una instalación de esa plataforma en mi propio servidor) y de mudarme a WordPress.com (esa plataforma alojada en los propios servidores de Automattic).
Las limitaciones son muchas (incluyendo que sólo se puede modificar superficialmente el diseño de la página), pero los beneficios también (principalmente que no tendré que preocuparme de estar actualizando WordPress o parches de seguridad a mi servidor).
Ya hice los cambios en los servidores DNS por lo que tomará un tiempo que la dirección leo.prie.to apunte a esta página, pero por el momento habrá una redirección simple.

Finalmente, después de más de 3 años con MovableType, estoy blogueando desde WordPress. Cuando decidí empezar a usar algun CMS para manejar el blog (los primeros 2 años fueron actualizados a mano), lo mejor que existía era MT. Incluso Matt Mullenweg, el creador de WordPress, comenzó creando plug-ins para MovableType. Tanto me gustaba que terminé pagando una licencia y recomendándolo a diestra y siniestra. Hasta que apareció WordPress y nos dimos cuenta que tu blog no tenía por qué ser complicado de mantener y lento para publicar o administrar. En Zetacorp cambiamos todos los blogs a WP hace tiempo gracias a las talentosas manos de Tomás “WordPress Yoda” Pollak, pero yo todavía no me había armado del ánimo de pasar por toda la mudanza con mi sitio personal, ya que hasta mi portfolio de proyectos era mantenido gracias a una compleja instalación de MovableType (en esos días tenía más tiempo).
Pero cuando me invitaron a hablar en WordCamp Argentina, después de Matt “WordPress Benevolent Dictator for Life” Mullenweg, decidí que era hora de hacerme el tiempo para sentarme a instalar WordPress y probar creando mi primer theme. Si están viendo la página (y no por RSS), este es el nuevo sitio.
Decidí, al igual que con la versión anterior de LeoPrieto.com, empezar con lo mínimo: Una estructura que me acomodara y empezar a construir sobre eso. Todavía falta mucho trabajo, pero a durante los próximos años este mismo diseño debería evolucionar bastante. Durante las próximas semanas todavía podrán acceder al sitio antiguo, incluyendo el increíblemente desactualizado portfolio de proyectos. Este sitio se irá vistiendo en público.
También espero que gracias al placer que implica usar WordPress, este blog volverá a un ritmo de actualización más activo. There will also be more english back, hope no one minds.
Si odias algo o te falta algo, aprovecha de dejarlo en los comentarios para considerarlo, ya que este sitio estará en constante construcción.

Amo los aviones. Anoche mientras el Boeing 767 de American Airlines que me trajo a los Estados Unidos se alejaba del aeropuerto de Pudahuel, me acordé de esto. He tenido la suerte de haberme subido a muchos aviones en mi vida. El primero fue a los pocos meses de vida en dirección a España, y el más reciente fue hace pocas horas en dirección a Silicon Valley.
La adrenalina imprime una sonrisa en mi cara cuando el avión empieza su carrera contra el final de la pista, hundiéndote con toda su potencia contra el respaldo del asiento, demostrándole a tu mente incrédula que un gigantesco armatoste de metal si puede volar como el pájaro más liviano. Pero descubrí que mi parte favorita no era esa, como yo mismo creía.
La parte que más me fascina, son los últimos dos o tres minutos inmediatamente después del despegue o antes del aterrizaje, cuando el paisaje debajo tuyo deja de ser un mancha minúscula, y se empieza a alejar (o acercar). Cuando puedes ver la gente, pequeñita, caminando. Cuando los grandes camiones parecen de juguete y te puedes imaginar tomando uno y cambiándolo de camino. Cuando empiezas a reconocer lo que está sucediendo ahí abajo, y todas esas situaciones pasan por debajo tuyo a más de 500 kilómetros por hora. Si no fuera por el sonido ensordecedor que sienten los que están en tierra, me encantaría que este momento durara 10 o 15 minutos. También me gustaría que tuvieran ventanas más grandes, pero esa es otra historia.
Pero escribo este post por otra razón.
Continuar leyendo →
Saborizante es uno de los proyectos más antiguos y constantes de Zetacorp. Desde que empezó, mi amigo Raimundo Encina y mi hermana Luz Prieto no han parado de publicar día tras día cuanto evento, fiesta, recital o feria de las pulgas este sucediendo. Aunque yo, por otra parte, todavía no termino y entrego el rediseño (falta poco!), ellos estan avanzando con más fuerza que nunca. Llegando a las 2.000 visitas diarias (1.968 el Sábado recien pasado), y recibiendo entre 7.000 y 10.000 lectores semanales ávidos de explorar la agenda cultural capitalina. Hoy con motivo de haber alcanzado las 1.001 publicaciones, queria aprovechar de dejarles un fuerte abrazo y un fuerte aplauso por el gran trabajo que están haciendo. ¡No se mueran nunca Luz y Rai!