Junto a mi socio y amigo Francisco Sandoval, después de un largo y exigente proceso, hemos sido seleccionados por nuestra empresa Betazeta como Emprendedores Globales Endeavor 2009. Menos del 2% de las postulaciones obtienen este reconocimiento, lo que nos llena de orgullo y agradecimiento al formar parte de la red más importante del mundo fomentando el emprendimiento. Esta columna habla sobre el emprendimiento en países en vías de desarrollo.
Estados Unidos, la tierra de las oportunidades. Cuna del “Sueño Americano”. Ese sueño que promete la posibilidad de que cualquier persona pueda lograr gran prosperidad sólo gracias a sus méritos personales y no debido a la fortuna familiar o conexiones políticas.
Sin embargo no cualquiera logra el sueño americano. Para empezar se requieren habilidades y ambición. Pasión por lograr grandes cosas, disposición a trabajar duro y fuerza para sobrellevar la adversidad. Ser un emprendedor.
Pero también se requiere de apoyo.
La historia de Steve Jobs es conocida y fascinante, el hijo adoptado de una familia de clase media que abandona la universidad para perseguir su sueño y hoy es un personaje histórico que está constantemente reinventando múltiples industrias. Gran prosperidad en base a méritos personales.
Pero pocos conocen a Mike Markkula, el primer inversionista de Apple. En 1977 Mike había escuchado de estos dos socios que fabricaban computadores personales en un garage y luego de visitarlos y darse cuenta del potencial que tenían, los ayudo a incorporar la sociedad como una empresa real. Markkula trajo consigo, aparte de capital financiero, su experiencia ejecutiva y su red de contactos. El propio Steve Wozniak, co-fundador de Apple, ha dicho que Markkula fue más crucial en el éxito de la empresa que los propios fundadores.
Sin alguien como Markkula, quizás Jobs nunca hubiese podido lograr su potencial. Personas como Mike Markkula son conocidos como inversionistas en “capital de riesgo”. Ellos son el combustible del sueño americano. Personas que toman su capital personal, también acumulado en base a méritos y lo usan para ayudar a otros a empezar, con el potencial de salir todos beneficiados.
Sólo durante 2007 inversionistas ángeles y de riesgo invirtieron US$55 mil millones en casi 60.000 empresas en EE.UU.. Es por esto que el 80% de las empresas norteamericanas tienen menos de 30 años, gracias a la existencia de este ecosistema que apoya e incentiva el emprendimiento.
Sin embargo, aunque esto es muy común en EE.UU. no lo es en los mercados emergentes, como América Latina. Aquí los inversionistas buscan empresas consolidadas, el capital de riesgo no existe y los “inversionistas ángeles” más parecen buitres.
Mucho se ha hablado de la convergencia de los medios. Que vamos a escuchar radio en el televisor o vamos a ver televisión en el computador. Pero aunque tu computador no tiene antena de TV y el televisor no sintoniza FM, hoy no cabe duda que todo se juntará en un mismo lugar. Ese lugar será una pantalla. Tendrá diferentes formas, dimensiones o texturas, dependiendo del uso requerido, pero será una pantalla. Un soporte para un mismo medio que conducirá todo el contenido. Ya hemos hablado que todo el contenido será digital y que el único medio que transporte todo será internet. Ahora sabemos que el despliegue de todo contenido, siempre será en una pantalla.


No cabe duda que la reciente elección de Barack Obama para ser el próximo Presidente de los Estados Unidos de América es un evento histórico. Pero no me refiero a su raza ni su historia personal.